Museo Americano de Historia Natural
El pasado fin de semana gracias al amigo del amigo de una amiga conseguí formar parte de una visita privada al Museo Americano de Historia Natural. Resultó que los anfitriones eran investigadores españoles que trabajaban allí. Este museo es enorme y aunque ya lo había visitado anteriormente vi salas abiertas al público en las que aún no había estado.
Esta maqueta de una ballena azul de casi 29 metros de largo preside la sala del mundo marino donde no sólo hay peces o estrellas de mar sino también osos polares y pingüinos.
Encontramos alguna errata…
Los científicos que estuvieron con nosotros eran paleontólogos y tras enseñarnos y explicarnos diferentes características de varios dinosaurios nos dirigimos a ver el plato fuerte del museo: sus tripas. De camino nos contaron que en los años 20 un científico se trajo una familia de inuits de Groenlandia y como no tenían dinero pues les tuvieron viviendo en lo que en la actualidad está el inventario de paleontología hasta que murieron de tuberculosis.
Una de los científicos trabaja con sanguijuelas.
La verdad es que fue extraordinario que tras ver las replicas que tienen expuestas en el museo poder admirar las piezas verdaderas con las que ellos trabajan. Hacía tiempo que no recibía una lección de ciencias y fue todo un placer. Como todos los museos que he visitado en Nueva York tiene un gran departamento de educación donde realizan muchísimas actividades.























Uno que pasa y dice