Publicado en despedidas, Madrid

Ahí te dejo Madrid

Llevo desde el miércoles viviendo de okupa en el salón y desde ahí escribo rodeada de trastos que debería de estar metiendo en la maleta o en las bolsas para reciclar ya que en unas horas cojo el avión para New York. Durante toda la semana he estado atacada de los nervión porque no conseguí encontrar un alojamiento hasta el viernes como mínimo a un precio razonable. Al final el jueves, a altas horas de la madrugada, encontré el anuncio de un chico que alquila una de sus habitaciones. Me dijo que era gay así que sólo me falta saber que no es un asesino en serie para estar completamente tranquila.

Ha sido también una semana de despedidas en Madrid. El lunes mudarme al salón porque entraba mi sustituto, el martes de una soriana que se pira a Tokio 18 meses, miércoles con mi ex compañera de piso mexicana, jueves fiesta de bienvenida-despedida del trabajo (donde algunos se pensaban que me iba a trabajar a Google en New York), viernes con la médica y hoy con una niña de la resi y otra de la universidad. Ha faltado gente pero también tiempo.

Chapó por mis ex-compañeros de trabajo linklateros. Me mandaron un montón de consejos sobre donde y como comprar en New York, donde encontrar alojamiento y las zonas que me convenían y hasta un contacto. Mi jefa incluso me dijo que si necesitaba que me mandaran algo confidencial e importante que podría usar el correo interno de la empresa. Eso sí, curioso que sólo una persona del trabajo me preguntó si me iba sóla o acompañada cuando es algo que el resto de la gente me pregunta casi siempre.