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dosmildiez

El año 2010 ya acabó y como en 2006, 2007, 2008 y 2009 paso a repasar el año:

Enero: Le pedí a los Reyes Magos la República, pero no hubo suerte. El canal 24 horas vino a casa a entrevistar a mi compañero de piso por Cuba pero justo salí a una entrevista de trabajo. Por segunda vez en cinco años un médico me volvió a decir que quizás todos mis males eran culpa del tabaco cuando soy fumadora pasiva. Encontré un trabajo en el que trabajaba delante de un ordenador con guantes y bufanda porque no había calefacción pero me permitía hacer entrevistas por las tardes. Expliqué otra opción de irse a Islandia: el voluntariado.

Febrero: Encontré otro trabajo y tuve mi primer viaje de empresa. Unos islandeses vinieron a Madrid y hubo fiesta memorable.

Marzo: Entre mis frases del mes «no cortar cebolla si aún llevas rímel»; «Querido corazón, enamórate cuando estés listo no cuando estés sólo»; «caballeros que casi se rompen el cuello al cruzarse con una chica guapa y que se chocan con señora y niño» y «cómo hacer una entrada triunfal a un cumpleaños: dile a uno que no conoces que es el asesino. No hace falta que estén jugando al Cluedo» En el blog me daba cuenta que había conseguido abstraerme de la prensa rosa y el fútbol, hubo una erupción volcánica islandés Eyjafjallajökul y publiqué unos consejos para adolescentes.

Abril: Cumplí años y disfruté el libro Mýrin (Las Marismas) de Arnaldur Indridason con su mapa de la península de Reykjanes en las primeras páginas. Me mosqueé porque el código fiscal y lugar de nacimiento de la Declaración de la Renta estaba mal y ponía Soria (Madrid) cuando nací en Zaragoza. Mi móvil sobrevivió a 10 minutos de lavadora y un centrifugado tras 4 días en un bol de arroz. Compré los billetes para ir a ver a Jónsi a Berlín e Islandia salía en el programa Desafío Estremo donde Calleja pronunciaba Reicabich en vez de Reyjkavik.

Mayo: Superé el periodo de prueba en el trabajo; me mosqueé al leer que el PP destinaba 4 millones a los AEROPUERTOS de Soria; me encantó el concierto de Friska Viljor y recordé lo que disfrutaba yendo a eventos gratuitos en New York tras ser invitada a una miniferia de vinos; me llamaron la burdeos por dar mi opinión; me rapé el pelo por detrás, fui a la feria de Córdoba y celebré el Día de Internet.

Junio: Fui a Berlín donde Santi de Big in Finland me alojó, disfruté del gran concierto de Jónsi y me reencontré con una amiga de Islandia. Fue gracioso celebrar un año de mi regreso de New York en Berlín. Descubrí gratamente que si aceptas un trabajo en otra provincia desgrava durante dos años. Acogí durante su visita a Madrid a otras dos amigas que no veía desde el Erasmus. Celebré con los islandeses FM Belfast su primer concierto en España por el Día de la Música y con mónologo sobre Soria calentamos motores para las Fiestas de San Juan de Soria (el trompeta llamó a la funeraría para informarle que estaba muerto y pusieron una lona con jabón fuera de la plaza de toros)

Julio: Un yoda perruno me prestó el libro de La Isla Secreta de Xavier Moret (descatalogado); me encontraba un set de grabación enfrente de mi casa de Madrid añorando cuando me sentaba en mi escalera de incendios neoyorquina a observar eso mismo. Sólo vi un partido del Mundial de Fútbol y no fue la final ya que me encontraba haciendo fotos aunque no envié ninguna a @kurioso y su Spain Fantasma. Subí por primera vez a la azotea del Círculo de Bellas Artes para disfrutar del concierto homenaje de The Beatles. La frase del mes fue «No busques lo que es normal o no, busca lo que a ti te apetezca». Este mes el reencuentro Erasmus fue con un danés.

Agosto: Mi portátil murió justo una semana antes de que me llegara mi nuevo juguete convirtiéndome en ‘switcher’. Tres años después regresaba a Islandia agradeciendo a mis anfitriones su hospitalidad con una tortilla de patata de 8 huevos y comí vieras y erizos de mar que acababan de coger delante mío en un barco cerca de Stykkishólmur. Me pareció ver una nube de agua del volcán Eyjafjallajökull y celebré el Blog Day.

Septiembre: Acuñe el término ‘Calamar: hombre erectus que va en grupo y que deja su móvil en escaleras para grabar las bragas de las chicas.’ Renové mi carné de conducir en Soria sin cita previa 20 minutos antes de cerrar y me llevé un susto de muerte cuando Fidel Castro se coló en mi casa.

Octubre: El día que nos preguntaron si hay centollos fue mi primera quedada con tuiteros. Me invitaron a ver un partido desde el palvo VIP del Estadio Santiago Bernabéu. Hice 10 años en Madrid, pasé una inspección de Hacienda y desapareció mi cámara. La frase del mes me salió en clase de inglés ‘Nowadays, to smile is to lie – En los tiempos que corren sonreír es mentir.’

Noviembre: Cumplí seis años de un fatídico día que aún me persigue. Disfruté el concierto gratuito de Linkin Park en la Puerta de Alcalá. Hice saltar la alarma de incendios de un edificio de 9 plantas tras intentar asar castañas en el microondas por lo que llevé una quesada casera de disculpa. Me puse de rubia puti y fui a Sevilla al EBE donde me reencontré con una sevillana amiga del Erasmus. El cumpleaños de mi abuela se convirtió en una quedada encubierta para vender lotería de navidad. Empezó mi pesadilla con Movistar (próximamente…)

Diciembre: Tras 5 semanas y un día discutiendo con Movistar me llegó el móvil aunque la historia no terminó. Mis compañeros de piso sentenciaron que no sabían quien era el androide si el nuevo móvil o yo. Conté por qué acabé poniendo una hoja de reclamaciones a la sanidad pública de Madrid, participé en mi primera sesión de fotos para un calendario de tuitero que supongo que no saldrá y celebré con familia y amigos la nochevieja en Zaragoza.

Publicado en Estados Unidos, NYC, Personal

dosmilnueve

Como en 2006, 2007 y 2008 este año también toca recapitular:

Enero: Escuché las campanadas españolas a través de Skype cuando aún eran las 6 de la tarde en Nueva York. La cuenta atrás americana la viví en Central Park con tanto frío que la loca tuvo que ir a que le pincharan un relajante muscular a la mañana siguiente. Fui a Ikea gracias al ferry gratuito, desayuné skyr islandés y conseguí un colchón hinchable con inflador por lo que no tendría que seguir hinchándolo con un secador. Mostré el perfil de Manhattan desde Hoboken y veía con mis compañeros de trabajo la toma de posesión de Obama en directo. Me encontraba con mi mejor amigo de Islandia y su familia en Nueva York; me sorprendía que me ayudaran desinteresadamente en la calle y un amigo se despedía de la ciudad con una frase muy demodelora. Acabé el mes con el informe intermedio que desde Integrants me solicitaban.

Febrero: Fui a ver la Super Bowl a un bar muy americano y a las celebraciones del año nuevo chino. Tras pagar en un taxi con la tarjeta y poder sacar dinero dos días después, Citibank me anuló la tarjeta sin darme explicación coherente (decían que era por el taxi) y odiando con toda mi alma el desastroso servicio telefónico de inútiles que tienen. Me sorprendieron al preguntarme si quería ser modelo de una tienda; vi por primera vez flamenco; cociné pescado comprado en Chinatown para los que se vinieron a ver los Oscars a mi casa; conseguí el disco que Leif Vollebekk compuso durante nuestro año en Islandia y fui al concierto de Defaze, grupo que llevaba un colega americano. Tuve una visita privada a las tripas del Museo Americano de Historia Natural y conté como casi desespero buscando alojamiento en Nueva York.

Marzo: Comenzó el mes con un altercado con un taxista yendo al garito pirata de Bayard St, Brooklyn. Un mes después los problemas con Citibank continuaban y me llegaba una carta al trabajo con la dirección Hasson Strips en vez de Hudson Street. Mi primera garrapata tuvo una experiencia curiosa en Central Park, fui a la ópera y al concierto de Bloc Party. Regresé a Hoboken para celebrar San Patricio; tras salir de un bar estuvimos charlando y bromeando con una pareja de policías monos y un judío ortodoxo me preguntó si estaba casada cuando compraba la Nikon D60.

Abril: Mis «tuttugo og sex» se acababan y cumplía «tuttugo og sjö» dándome cuenta que AT&T no me cobró las llamadas. Fui a Boston y comenzó el mes y medio de visitas ininterrumpidas con mi madre y me encontraba a un hombre viendo la tele en la calle.

Mayo: Tanto turisteo por Nueva York con las visitas me hizo acabar en el hospital porque la espalda dijo basta. Las fuertes drogas como opiáceos y morfina que me recetaron más lo rocambolesco que es lidiar con los seguros médicos en Estados Unidos merecen un post aparte. Me fui con 4 tíos a las cataratas del Niagara con parada técnica en Buttermilk Falls y Watkins Glen Falls mientras los amigos de ‘la casa del mal’ grababan un anuncio para Intermon Oxfam. Llegaron más islandeses de visita y me despedía de las oficinas del Guggenheim. En mi último paseo haciendo fotos con la D60 antes de partir a la costa oeste americana me preguntaron cuanto cobraría por hacer fotos esa noche en una fiesta.

Junio: Tras recorrer San Francisco, Carmel, Santa Mónica, Los Ángeles, Grand Canyon y Las Vegas regresé a España. Me encontraba tan descolocada que hasta mi cama de toda la vida me parecía que había encogido. Fui a La Compra y me fui a Cádiz a ver a mi hermano. Durante las las Fiestas de San Juan de Soria repartí salchichón.

Julio: Intentando no derretirme con el calor empecé a hacer varias entrevistas acabando el mes contratada. Mi estómago no aguantó el menú de una boda familiar y acabé dentro del desfile del Orgullo Gay siguiendo a una carroza que tenía buena música. Encontré piso con un cubano y un neoyorquino en una calle que no sale en Google Maps ni los GPS.

Agosto: Mi prima de tres años me dejó KO preguntándome por mis hijos cuando me vió, menos mal que jugando al escondite se le pasó. Cumplí tres años desde que regresé de Islandia y fui al concierto de No Reply a los que descubrí cuando tocaron como teloneros de Marlango hacía ya dos años.

Septiembre: Los de Ciberpaís vinieron a hacer unas fotos a la oficina; mi abanico escupía tabaco tras haberlo usado en bares; compré el billete para irme a Japón de vacaciones y Nacho me mandó un pdf con información nipona. El Ambigú tuvo un especial de música islandesa.

Octubre: Pasé un fin de semana en Barcelona; recordé que hacía un año aterrizaba en Nueva York; tras analizar porqué me pasé una semana con dolor de cabeza decidí que necesitaba volver a marchar en cuanto tuviera una oportunidad; fui a Pilares aunque Interpeñas estaba cerca de Huesca y Valdespartera cerca de Teruel; compré mi primera lente teleobjetivo y tuve otra boda familiar.

Noviembre: Una semana antes de irme a Japón de vacaciones me despidieron. Me encontré con Héctor al poco de aterrizar en Tokyo y visité Hiroshima, Miyajima, Himeji, Fushimi Inari-taisha, Kyoto y Nara. Al poco de regresar empecé a hacer entrevistas pero ninguna ha llegado a buen puerto. Además eché la lotería de la Green Card y mi compañero de piso americano me invitó a mi primera cena de Thanksgiving casera.

Diciembre: En el puente estuve en Logroño y San Millán de la Cogolla; visité la sierra madrileña por primera vez; presenté una queja en la Seguridad Social por tener mal mi nombre y no poder solicitar una vida laboral por Internet y en el SACYL por cambiarme una cita con especialista médico para un año y medio después. Nevó mucho en Soria pero cuando llegué a Zaragoza para Nochebuena me encontré con 18ºC y me sorprendió lo fanáticos que son mi primos pequeños con edredones de High School Musical incluídos.

¡Feliz 2010 a todos!

Actualización 04/01/2010:

BSO: Alicia Keys – Empire State of Mind (Part II) Broken Down

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dosmilocho

Como acabó 2006 y 2007 ahora toca despedirse de 2008.

Enero: El año comenzó recordando los mensajes de texto recibidos al móvil. Comenté la noticia de que el Santo Grial podría estar en Islandia. Me puse a trastear con la plantilla del blog y la cabecera del blog acabó cambiando. Entre frases melancólicas comentaba mi futuro laboral y que ya estaba moviéndome para volver a largarme de España. Un año después me hace gracia ver mi interminable horario laboral español ya que ahora sólo curro de 10:00 a 18:00 de lunes a jueves.

Febrero: Tras un mes con el blog parado pude anunciar que por fin era licenciada tras quitarme de encima la asignatura de Estadística que se me resistía. Navegando por Internet encontraba una parodia de Islandia por parte de The Dailyshow with Jon Stewart y que Islandia era uno de las islas turísticas más atrayentes. Mis ganas de largarme de España empezaba a dar sus frutos, me preseleccionaban para ir a trabajar a Bruselas.

Marzo: Comenzaba con el fin de la prohibición de la venta de cerveza en Islandia. Fui al concierto de The Cure, organicé una Tuppersex en mi casa y me fui a Almería por Semana Santa. Conocimos el grupo seleccionado para representar a Islandia en Eurovision y que aumentaban la cuantía de la beca Erasmus. Acabé marzo siendo meneada por un post que escribí sobre uno que me encontré fumando en el metro. Lo gracioso fue que varios de mis primos maños me leyeron sin saber al principio que era yo en Meneame y fue lo primero que me dijeron cuando me vieron en las comuniones.

Abril: Tras recomendar varios links islandeses, el día anterior a mi cumpleaños me escribían desde Integrants que entraba en el proceso de selección para trabajar en el museo Guggenheim de Nueva York. Días antes acababa mi relación laboral con PWC y me ofrecían empezar a trabajan en el CNAT en mayo, oferta que se fue al garete porque me negué a empezar sin tener firmado un contrato laboral y mientras ellos redactaban el dichoso documento me salió un trabajo en Linklaters. A finales de abril recibí la visita de dos italianos de mi época de Erasmus.

Mayo: Se presentó Heima de Sigur Rós en Madrid, sacó nuevo disco y el último trabajo de Mugison en Londres. Además, compartía una frase que me llamó atención de una película y el significado de jarrear. Descubría la existencia de la  Laugavegur Ultra Marathon. Dos puentes hubo en mayo en Madrid y dos comuniones coincidieron en Zaragoza con ambos puentes. Seguí un meme sobre como escribo el blog y comenté quienes eran los islandeses más comentados en Internet. A finales de mes hubo un terremoto en Islandia.

Junio: Lanzaron el diccionario español – islandés y Sigur Rós tocó junto a Björk gratis en Reykjavik. Un anuncio de Síminn indignaba a los católicos. Por mi parte iba al Lavalenguas, comenzaba a twittear para contar algo del  proceso de selección para New York, iba a Londonize, a las Noches Bárbaras de Madrid y comenzaban las Fiestas de San Juan de Soria con el Jueves La Saca.

Julio: Viernes de Toros, Sábado Agés, Domingo de Calderas. Cumplí 1.100 comentarios escribiendo en Blogsome. Fui un fin de semana a Benicassim, Islandia salió en Dutifrí mientras era nominada para ser una de las 7 maravillas naturales del mundo. Recordé las dianas madrugadoras del año anterior en los San Fermines y descubríamos la opción de viajar en Islandia compartiendo coche. La TDT llegaba a Soria y conocíamos los precios de la lista de la compra en Islandia (antes de que explotara la crisis)

Agosto: mi madre me confirmó algo que ya sabía, somos de gustos diferentes. Recordaba que habían pasado dos años desde que volví de Islandia y que mi obsesión sobre esa isla podía acabar por los cambios que iba a sufrir mi vida. Comencé a escribir en este blog y contaba algo que sólo sabían los más ceranos: me iba a ir a vivir a Nueva York por una temporada.

Septiembre: Intentando disimular lo que pasaba por mi cabeza recomendaba sitios web donde se hablaba de Soria y fui a la Expo de Zaragoza. Mientras, en el que aún era blog alternativo contaba los trámites que estaba realizando para conseguir el visado, el seguro médico que me ofrecían para ir a Estados Unidos, que mi caso era aceptado por el sponsor,  el disimulo que tenía que tener en el trabajo mientras no se confirmara todo hasta que por fin  pude desmantelar mi vida en Madrid.

Octubre: Abandonaba Madrid rumbo a Nueva York y cerraba el blog de Blogsome a ritmo de Frank Sinatra. Descubría lugares conocidos de Nueva York por pura inercia y  me desquiciaba buscando alojamiento. En las calles era patente que Halloween se acercaba y cumplía cuatro años como blogger. Por fin conseguía encontrar alojamiento, contaba lo que me iba encontrando en la calle como algunos detalles islandeses.

Noviembre: El cambio horario me trastornaba los gadgets electrónicos, viví emocionada las elecciones americanas y visitaba Washington DC. Sufrí un poltergeist en la casa donde vivo e hice públicos los links que me dieron para buscar alojamiento en Nueva York.

Diciembre: Fui a Montreal aprovechando los días libres de Acción de Gracias, sin planearlo acabé en un partido de la NBA, fui al encendido del árbol de Navidad de Rockefeller Center y a ver a Moby. Llegaron las primeras nevadas a New York y visité un barrio lleno de luces estrambóticas navideñas. Acabé el año contando como conseguimos el cabrito que resultó ser cabrón para Nochebuena.

¡Feliz 2009 a todos!

Publicado en despedidas, Madrid

Ahí te dejo Madrid

Llevo desde el miércoles viviendo de okupa en el salón y desde ahí escribo rodeada de trastos que debería de estar metiendo en la maleta o en las bolsas para reciclar ya que en unas horas cojo el avión para New York. Durante toda la semana he estado atacada de los nervión porque no conseguí encontrar un alojamiento hasta el viernes como mínimo a un precio razonable. Al final el jueves, a altas horas de la madrugada, encontré el anuncio de un chico que alquila una de sus habitaciones. Me dijo que era gay así que sólo me falta saber que no es un asesino en serie para estar completamente tranquila.

Ha sido también una semana de despedidas en Madrid. El lunes mudarme al salón porque entraba mi sustituto, el martes de una soriana que se pira a Tokio 18 meses, miércoles con mi ex compañera de piso mexicana, jueves fiesta de bienvenida-despedida del trabajo (donde algunos se pensaban que me iba a trabajar a Google en New York), viernes con la médica y hoy con una niña de la resi y otra de la universidad. Ha faltado gente pero también tiempo.

Chapó por mis ex-compañeros de trabajo linklateros. Me mandaron un montón de consejos sobre donde y como comprar en New York, donde encontrar alojamiento y las zonas que me convenían y hasta un contacto. Mi jefa incluso me dijo que si necesitaba que me mandaran algo confidencial e importante que podría usar el correo interno de la empresa. Eso sí, curioso que sólo una persona del trabajo me preguntó si me iba sóla o acompañada cuando es algo que el resto de la gente me pregunta casi siempre.