Publicado en Erasmus en Islandia, Islandia

Haciendo de buena alma samaritana

El sábado por la noche me encontré un móvil tirado en el suelo totalmente destripado (es lo que tienen los Nokia cuando se caen). El movil estaba encendido, así que lo monté y mientras esperaba en la cola del 11 (un día explicaré como es la vida nocturna en Reykjavik, no tiene desperdicio) comprobé que había dos llamadas perdidas por lo que mandé un sms desde su móvil diciéndoles que el móvil lo tenían los camareros del 11. Al final, llamaron al móvil mientras esperaba y le dije que estaba en la cola del 11 y que llevaba un gorro rojo. Al rato me di la vuelta y una chica que no estaba en la cola le estaba preguntando algo a una chica con otro gorro rojo, le pregunté si era la del móvil y se lo di.

Alguno dirá que porque no me lo quedé y es que una vez que se le acabara la batería no podría hacer mucho con él porque seguro que no era libre, las teclas no funcionaban correctamente y ya he sufrido en mis carnes lo que se agradece que te devuelvan algo que has perdido y lo que es peor la sensación de que te roben. ¿Se me estará pegando el espíritu civilizado de estos vikingos? Mientras no se me pegue su comportamiento nocturno me conformo.